¿Hembrismo? No, sigue siendo machismo

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Al parecer nuestra sociedad beneficia más a las mujeres, tenemos ciertos privilegios de los que los hombres carecen… O eso se comenta en las redes. Al final resulta que nos quejamos por gusto. Vamos a analizar estos supuestos privilegios:

Entrar gratis en las discotecas

Un clásico, cada vez menos gente lo dice, pero aún se oye: “te quejas mucho del machismo, pero no te quejas tanto cuando entras gratis en la discoteca. Te aprovechas de la desigualdad”. Efectivamente es una discriminación, pero, una vez más, hacia las mujeres. Entramos gratis porque no somos consideradas consumidoras, sino objetos de consumo. Resulta que llenar una discoteca de mujeres (encima borrachas gracias a las copas gratis) es un gran gancho comercial, un reclamo para animar a los hombres a que paguen su entrada. La realidad que se demuestra noche tras noche es que en ambientes festivos, con alcohol y diversión, el acoso sexual a las mujeres se multiplica por dos. Después de todo, ¿por qué nos quejamos? Si podemos entrar gratis y ganar 100 euros en efectivo si entramos en ciertas discotecas sin bragas, ¿a que a los hombres no se les da la oportunidad de ganarse las copas por ir sin ropa interior?. Ostrás… lo siento por vosotros.

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Tenemos menos probabilidades de morir asesinadas

Efectivamente, el 79% de las víctimas de homicidios son hombres. Lo que deciden omitir aquellxs que reclaman esta discriminación es que el 95% de los homicidas son hombres también, es decir, que en su mayoría, hablamos de hombres matando a otros hombres. Es un gran problema, sí, me preocupa, pero eso no es un privilegio de las mujeres, puesto que nosotras también somos asesinadas, en la gran mayoría de casos, por hombres.

Tenemos una esperanza de vida mayor

No es un privilegio, pero una vez más, la raíz del problema es la misma. Los hombres viven menos que las mujeres (al menos ahora, antes morían ellas más jóvenes por problemas con el embarazo y el parto). ¿A qué se debe? Entre otras razones, ellos han sido educados para asumir riesgos, cómo no, ellos deben ser tipos duros y competitivos. Así, mueren el doble de hombres entre los 18 y los 34 años que mujeres de las mismas edades. El porcentaje de muertes en accidentes de tráfico es cuatro veces mayor en los hombres que en mujeres. Es cierto que hay más hombres conductores que mujeres, pero ellos toman más riesgo, son más agresivos y competitivos y conducen más deprisa.

Además, ya sabéis, para bien o para mal, las mujeres tenemos que cuidarnos más y ser perfectas en todo. Los hábitos masculinos, a pesar de que hagan más deporte, son, en general, peores que los femeninos. Ellos fuman más, beben más, comen peor y tienen más exceso de peso. A excepción del alzheimer, que causa más muerte en la población femenina, la tasa de mortalidad masculina es mayor en las quince principales causas de muertes.

De modo que utilizar este supuesto privilegio para decir que las feministas no nos quejamos de aquellas desigualdades que nos “benefician” es absurdo, pues nosotras sí luchamos por construir una nueva masculinidad. No es hembrismo, sigue siendo machismo.

Si le pegamos una bofetada a nuestra pareja no nos encarcelarán

Alguien que dice esto no se ha enterado de la misa la mitad. La gran mayoría de los hombres tampoco van a la cárcel por darle una bofetada a su pareja, pero dejaremos este tema para otro artículo. Cuando tienes toda la información y la contextualizas dentro del marco actual teniendo en cuenta las cifras, no cabe ninguna duda de por qué los hombres no pueden ser víctimas de violencia de género. Solo 6 hombres fueron asesinados por sus parejas (hombres y mujeres), ese mismo año 54 mujeres fueron asesinadas por sus compañeros sentimentales (sin contar con los asesinatos de mujeres a manos de otros hombres de sus familias o de asaltos sexuales de desconocidos). Lo cual da paso, no a un problema puntual o individual (como en el caso de los hombres), sino a una problemática social que afecta a todas las mujeres. Esta problemática se llama patriarcado, una sociedad donde el hombre tiene poder sobre la mujer en todos los ámbitos posibles y además cuenta con estructuras que lo promueven. De modo que cuando se establecen relaciones de poder de unos sobre las otras y además se fortalecen desde los medios, el cine, la música, la publicidad, etc. estos estereotipos se perpetúan dando paso al sometimiento, la creencia de que la mujer le pertenece al hombre y la violencia, no siempre en forma de golpes.

Es por estas cifras y esta realidad que, tarde, se creó la Ley Integral de Violencia de Género, que, al igual que existen delitos penales para los actos racistas y xenófobos (a los que a nadie parece molestar), se han identificado también como delitos penales aquellos con connotación de género. No por capricho o para beneficiarnos, sino porque el terrorismo hacia las mujeres cobra una proporción vergonzosa, nos matan por ser mujeres ¿a cuántos hombres matan por serlo? 0.

Tenemos menos probabilidades de sufrir un accidente laboral

De hecho no, las probabilidades serían las mismas si tuviésemos el mismo acceso que los hombres a ciertos oficios. Los grupos de ocupación donde se dan más accidentes laborales son: conductores, operadores de maquinaria móvil, trabajadores de la construcción, etc. ¿Qué tienen en común estas ocupaciones? Se trata de oficios en los que rara vez se contrata a una mujer y no precisamente porque no estén interesadas. El problema es que hay trabajos masculinizados y trabajos feminizados. ¿Hembrismo? No, machismo una vez más.

Si nos divorciamos nos llevamos a lxs niñxs

Se puede ver como un privilegio, o una vez más como una opresión. La custodia compartida obligatoria es una forma de neomachismo. Lxs feministas soñamos con una custodia compartida, pero es que esta custodia empieza antes del divorcio. Cuando los progenitores se reparten al 50% los cuidados de lxs menores (o porcentajes acordados en función de la situación de cada unx). Custodia compartida cuando el/a bebe llora y ambos se chocan en el pasillo al ir a atenderlx a la vez, cuando ambos saben qué le pasa, cuando lxs hijxs no distinguen entre los cuidados de una y de otro, ambos les regañan, ambos pasan tiempo libre con ellxs en el parque. TODOS los días de la semana, no solo los domingos. Cuando ninguno de lxs dos haya tenido que renunciar a su vida profesional para dedicarse a su vida familiar.

Si el reparto del cuidado ha sido equitativo, tras el divorcio será igual y ni siquiera será necesaria la intervención de juezas/es, abogadxs y demás. El problema viene cuando los cuidados han recaído en exclusiva o mayoritariamente sobre uno de los progenitores, casi siempre la madre, y el otro, casi siempre el padre, lo reivindica justo en el momento de la separación. Por eso me resulta gracioso que tanto socialmente como legalmente se nos venda como una reivindicación de hombres agraviados por sus exesposas. Puede que sea así en algunos casos, pero la realidad es que en nuestra sociedad los cuidados recaen en las manos de las mujeres y son ellas quienes los dispensan. De modo que hay que dejar de exigir custodia compartida en el mismo instante de la separación y empezar a hacerlo durante la relación, porque la custodia compartida no es una reivindicación como nos dicen, sino una actitud de cuidados ejercidos en el instante del nacimiento de lxs hijxs.

Yo sigo sin ver el hembrismo en nuestra sociedad, sigo viendo machismo ¿y vosotrxs? ¿Qué más beneficios falsos os han dicho tener como mujer?


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